Cabo Verde es una nación insular africana que se está poniendo de moda entre los europeos que buscan la combinación de sol y playa. Su temperatura veraniega durante todo el año, unida a su estabilidad social y política, hace de este pequeño estado formado por 10 islas un destino cada vez más popular en detrimento de otros lugares donde recientemente han visto peligrar la seguridad de los turistas, como por ejemplo Túnez o Egipto. Hay que recordar que hasta 1972 el archipiélago perteneció a Portugal así que el idioma, moneda, religión, etc. son herencia de la cultura lusa.

De entre todas las islas es la de Sal la que más visitantes recibe, tanto por sus playas infinitas, como de disponer del primer aeropuerto internacional del país y, por tanto, de más y mejores infraestructuras. Este hecho, unido a su relativa cercanía a Europa (el vuelo desde Lisboa dura 3 horas y 40 minutos) hace que esta isla en particular (al igual que todo el archipiélago), bata cada año su propio record de afluencia de turistas respecto del anterior en busca de un destino exótico.

En un trozo árido de tierra de 220 km2, (bastante menos que la mitad de la isla de Ibiza), se concentran diversos complejos de casi todas las cadenas de renombre como Hilton, Meliá, Riu…, (más los que están en construcción como demuestran las innumerables grúas) , casi todos ellos arremolinados a lo largo de los kilómetros de playa de una misma localidad, Santa María, la villa turística de la isla, situada al sur de la misma. Allí, aparte del turismo familiar y de la tercera edad que casi no sale de resort, es curioso y digno de ver ( sobretodo en su animada vida nocturna todos los días de la semana) la curiosa mezcla de: los guiris colorados en busca de sol y fiesta, los hippies surferos (aquí también entran los practicantes de kite-surf) , los expatriados de toda Europa que trabajan en la obras , y, por supuesto, caboverdianos a la caza del europeo/a (al más puro estilo de Alfredo Landa con las suecas de las películas de principios de los 80), con más o menos éxito. Lo que ya no es tan fácil es encontrar es alojamiento a precios competitivos (recordemos que allá siempre es verano y la temporada alta dura todo el año, (quizás disminuyendo en verano cuando otros destinos mediterráneos también están de moda)

Asimismo veréis que a pesar de encontrarnos en África, los precios de los restaurantes, taxis, bares, etc, son igualmente europeos, incluso pueden resultar caros para el bolsillo del español medio.
Además, existen otras dos localidades: Espargos , la capital administrativa y donde mejor se puede comprobar la vida cotidiana de una ciudad africana y la influencia colonial portuguesa ), y Palmeira, un tranquilo y colorido pueblo de pescadores. No hay casi oferta hotelera en ninguna de las dos
Uno puede pensar que un espacio tan pequeño no da para una visita de muchos días, aunque la verdad es que la estancia media en la isla es de una semana , y un dato importante a tener en cuenta es que la comunicación con el resto de islas del país es cara y complicada, por lo que te paso a enumerar las 10 actividades imprescindibles que te aconsejo realizar sin necesidad de salir de allí:

1- Bañarse en en las aguas azul turquesa de cualquiera de las playas kilométricas de la isla , a cientos de metros de la persona más cercana
2- Visitar las antiguas salinas de Pedra da Lume, el nombre de la isla viene de que se antiguamente se extraía sal de una especie de cráter
3- Presenciar el trajín del Pontao, pequeña plataforma de madera donde los pescadores locales entregan las capturas diarias

4- Deleitarse con la puesta de Sol en Ponta Preta, para mí la mejor del mundo
5- Salir de fiesta en Santa María, comenzando por algún concierto en directo en el Buddy, para continuar echando unos bailes en el Ocean, y acabando hasta las mil en el Calema
6- Subir a la antena de comunicaciones de Espargos y admirar las vistas panorámicas de toda la isla

7- Degustar un buen plato de pescado en el Barracuda, el mejor restaurante del país
8 -Visitar el mágico ‘Ojo Azul’ de la Buracona,
9- Ver en vivo y directo el fenómeno del espejismo de Terraboa
10- Pasear por la villa de Espargos y observar la vida cotidiana de una ciudad africana

[…] y rodeada de aguas azul turquesa, seguramente te imagines destinos exóticos como el Caribe o Cabo Verde. Pero si te digo que esa isla está a tiro de piedra, y que desde España no tendrías que coger […]