Cuando uno piensa una isla paradisíaca, despoblada, y rodeada de aguas azul turquesa, seguramente te imagines destinos exóticos como el Caribe o Cabo Verde. Pero si te digo que esa isla está a tiro de piedra, y que desde España no tendrías que coger ningún avión para llegar a ella, me dirías que en todo caso se podría tratar de alguno de los islotes deshabitados de las Baleares

Atardecer en Peniche

Sin embargo, estoy hablando de la Islas Berlengas, el último tesoro por descubrir de Portugal.  Se trata de un pequeñísimo archipiélago formado por tres islotes que se encuentran 10 km. mar adentro frente a Peniche, la localidad más occidental de la Europa continental, solamente una hora y cuarto al norte de Lisboa. Está catalogado como Reserva Natural desde 1981 y como Reserva de la Biosfera por la UNESCO desde 2011.

De los tres islotes (Islas EstelasFarilhoes-Forcadas, y Berlenga Grande) es ésta última la principal, con menos de un km cuadrado de superficie, y en la que voy a centrar el artículo

Cómo llegar

Solamente se puede acceder por barco, así que los únicos habitantes continuos de la isla son los encargados de mantener el faro y conservar el parque nacional, ya que el estado de la mar la deja aislada durante semanas enteras. Entre mayo y septiembre algunas empresas ofrecen diferentes tipos de transporte, como ferry o lancha rápida. Es recomendable reservar con antelación por teléfono, web, o en algunos de los kioscos que hay en el puerto de Peniche. Nosotros optamos por la compañía viamar-berlenga.com El trayecto dura alrededor de media hora y puede ser algo movidito según lo picado que esté el mar

Qué ver

Puerto del Barrio dos Pescadores

Cuando uno pone un pie en Berlenga Grande, lo hace en el puerto, situado en el Barrio dos Pescadores, único núcleo del archipiélago, formado por pequeñas casitas donde antiguamente se almacenaban aparejos de pesca. Aquí hay un par de restaurantes y unos baños públicos. Al lado se encuentra una pequeña zona de acampada construida en varias terrazas en la ladera de la montaña. Es recomendable reservar con antelación y cuesta unos 8 € por día y tienda. No hay zonas de sombra  

Caminando por un estrecho paseo desde el puerto y tras atravesar un pequeño puente llegamos a la praia do Carreiro do Mosteiro . Sus atractivas aguas de color verde esmeralda invitan a bañarse, desafiando su baja temperatura en esta zona del Océano Atlántico , incluso en pleno verano

Aquí comienzan un par de rutas de senderismo. Es un verdadero placer el poder disfrutar de toda la flora y fauna, caminando por senderos en los que no hay nadie ( las visitas están limitadas a 350 personas al día). Es recomendable llevar agua, calzado cómodo , y una gorra para protegerse del sol.

Fortaleza de Sao Jorge

La ruta principal marcha en dirección oeste , y llega hasta la Fortaleza de San Joao Baptista, al cual se accede tras descender unas escaleras bastante inclinadas y un puente estrecho que conforman un escenario de película. El el siglo XVI unos monjes fundaron allí un monasterio, que posteriormente fue utilizado como fuerte militar. Actualmente alberga un hostal gestionado por una asociación

El camino pasa cerca del  faro del Duque de Bragança , erigido a finales del s.XIX y que se encuentra a nada más y nada menos que 121 metros sobre el nivel del mar, para hacernos una idea de lo abrupto del terreno. Su acceso no está permitido al público.

Praia do Carreiro de Mosteiro. A lo alto, faro del Duque de Bragança

Existe otra ruta más corta por la parte oriental de isla, una zona dominada por las gaviotas (literal). Sus vuelos rasantes por encima de nuestras cabezas nos recordaron a Los Pájaros de Hitchcock y nos hicieron darnos la vuelta

Uno puede relajarse tomando una cerveza en el bar del puerto, disfrutando de las  preciosas vistas de los acantilados mientras  espera al ferry que lleva a Peniche. A la vuelta a la localidad portuguesa se puede admirar el precioso atardecer en el litoral

Dónde alojarse

Las opciones de pernoctar en la isla se limitan a las ya mencionadas del camping y la fortaleza. En Peniche existe mucha más variedad, ya que sus playas atraen especialmente a los amantes del surf. Nosotros alquilamos un coqueto bungalow en Peniche Praia Camping & Bungalows (33 € la noche para dos personas)

Por

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies